Promesas bíblicas | Promesas de Dios para mi vida

Promesas bíblicas  y promesas de Dios en la biblia para sus hijos

Dios siempre ha sido fiel con sus promesas, quienes le hemos creído hemos podido comprobar que él ha estado siempre ayudándonos y haciendo cumplir cada una de las promesas de Dios para mi vida y para tu vida. Como está escrito:

«Ni una sola de todas las buenas promesas que el Señor le había hecho a la familia de Israel quedó sin cumplirse; todo lo que él había dicho se hizo realidad. “Josué 21:45

Promesas bíblicas - Promesas de Dios para mi vida
Promesas de dios

El versículo mencionado arriba, contempla de las promesas cumplidas que Dios hizo con el pueblo de Israel. Y ahora pregúntate «¿Qué promesas ha cumplido Dios en tu vida?»

Piensa por un momento y has una lista de las promesas que Dios ya ha cumplido en tu vida. Por ejemplo el trabajo que tienes Él te lo dio, el celular que tienes a la mano, o la Tablet, Pc con que estás leyendo este artículo.

Promesas bíblicas hermosas de bendición

Tienes buena salud, y ningún mal te ha venido, es increíble tantas cosas que Dios ha hecho con nosotros y no hemos sido conscientes de esas promesas que se han estado cumpliendo. Pero vayamos y profundicemos en la palabra de Dios. y veamos aquellas hermosas promesas de Dios para tu vida:


1.  Porque el Señor mi Dios estará conmigo dondequiera que vaya. Josué 1: 9

— ¡Que maravillosa promesa!, Dios estará ahí contigo a todo lugar donde tus pies te lleven.

2. Dios me mantendrá en perfecta paz si mi mente «persevera» en Él. Isaías 26: 3

— Si no tenemos paz. Nuestras vidas ni nada lo que hagamos tendrían sentido

Más Promesas hermosas de la biblia

3. «El Señor prometió en su palabra que no me dejara ni me desamparara.» Hebreos 13: 5

— Tenemos un Padre amoroso y misericordioso que se preocupa por nuestras necesidades

4. “El prometió que estaría todos los días conmigo, hasta el fin del Mundo.” Mateo 28:20

— Cuando sientas la soledad, tocar a tus puertas. Recuerda siempre esta maravillosa promesa

5. La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento humano, guardará mi corazón y mi mente en Cristo Jesús. Filipenses 4: 7

— Vivir en completa paz es un privilegio que solo puede venir del trono de la gracia. Y sus hijos tenemos ese gran regalo de gozar de esa paz inexplicable.

6. Él se preocupa por ti. 1 Pedro 5: 7

— Como un padre se preocupa por las necesidades de sus hijos, Dios también es nuestro Padre Eterno que vela día y noche por nuestro bienestar, físico, emocional y espiritual.

7. Harás aún cosas más grandes que Jesús, porque Él fue al Padre. Juan 14:12

— Si creemos a esta promesa bíblica, haremos grandes señales en el nombre de Jesus

8. Si permanezco en él y sus palabras permanecen en mí, todo lo que le pida en oración me será dado. Juan 15: 7

— Sin más vueltas que darle, si permaneces fiel en oración y buscando el rostro de Dios. Todo lo que le pidas se será dado.

Promesas de la palabra de Dios

9. El Espíritu Santo me guiará a toda la verdad. Juan 16: 3

— Tenemos un gran maestro y ayudador que habla todo el tiempo a nuestros corazones. Enseñándonos y guiándonos hacia la verdad. ¡Qué gran privilegio!

 

10. El Espíritu Santo me dará las palabras correctas cuando las necesite. Marcos 13:11

 

11. En este mundo tendré problemas y aflicciones pero confiare, porque Él ha vencido al mundo. Juan 16:33

 

12. Si busco vivir piadosamente en Cristo Jesús, seré perseguido. 2 Timoteo 3:12

 

13. Yo soy justificado por Él, gratuitamente por Su gracia. Romanos 3:24

 

14. Tengo paz con Dios porque he sido justificado por la fe en Jesús. Romanos 5: 1

 

15. El Espíritu Santo me ayudará a orar. Romanos 8: 26-27

 

Promesas bíblicas cristianas

16. Nada ni ninguna cosa creada me separará del amor de Cristo. Romanos 8:35

 

17. Estoy siendo transformado a su semejanza. 2 Corintios 3:17

 

 

18. Dios no me dejará ser probado ni tentado más allá de lo que puedo soportar. 1 Corintios 10:13

 

19. Dios consuela a los abatidos, incluyéndome a mí. 2 Corintios 7: 6

 

20. Dios es capaz de hacer que toda gracia abunde en mí, así que todas mis necesidades serán satisfechas. 2 Corintios 9: 8

 

21. Valgo para Dios más que las aves que él alimenta. Mateo 6:26

 

22. El Señor es mi pastor y me proveerá todas mis necesidades. Filipenses 4:19

 

23. Segare todo lo que he sembrado. Gálatas 6: 7

 

24. Me he acercado a Él por la sangre de Jesús. Efesios 2:13

 

25. El Padre me ha hecho apto para participar en la herencia de los santos. Colosenses 1:12

 

26. Dios es fiel y me santificará. 1 Tesalonicenses 5:24

 

27. Dios pagará con problemas a los que me molestan. 2 Tesalonicenses 1: 6

 

28. Tengo una corona de justicia que me espera, porque anhelo su venida. 2 Timoteo 4: 8

 

29. Dios no me miente, porque Dios no puede mentir. Tito 1: 2

 

30. Jesús me ayudará si soy tentado. Hebreos 2:18

 

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Promesas de Dios en la biblia

31. Las diferentes pruebas conducirán a mi madurez. Santiago 1: 2

 

32. Si pido sabiduría de Dios, El me la dará. Santiago 1: 5

 

33. Si me acerco a Dios, Él se acercará a mí. Santiago 4: 8

 

34. Después de haber padecido por un tiempo, Él me fortalecerá, confirmará y establecerá. 1 Pedro 5:10

 

35. Un nuevo cielo y la tierra me esperan, llamado el «hogar de la justicia». 2 Pedro 3:13

 

36. Él me perdona y me limpia cuando le confieso mis pecados. 1 Juan 1: 9

 

37. Cuando Jesús vuelva a aparecer, seré como él. 1 Juan 3: 2

 

38. Dios me ha concedido la vida eterna. 1 Juan 5:11

 

39. Yo soy poseedor presente de la vida eterna, la cual es mía en el verbo tiempo presente «tener». 1 Juan 5:13

 

¡Si estás en Cristo, y Él está en ti, estas promesas de Dios te pertenecen, tan solo cree! Tienes inestimable riqueza, no la clase de riqueza como mansiones, dinero, yates y autos de lujo. Sino la riqueza de la presencia, el poder, el propósito y las promesas del Dios que son eternas, que nos fue dado a conocer en Jesús.

 

Promesas de Dios en momentos difíciles y de prueba

Promesas de Dios en tiempos de prueba.

Nadie desea tiempos difíciles en la vida. Nadie pide sufrimiento ni tormentas. Nadie anhela caminar a través de profundos ríos de enfermedad, rechazo y dolor, o tratar de encontrar el camino para salir de la oscuridad de la confusión y la duda. Las promesas de Dios son nuestro único refugio.

Sin embargo, si hemos vivido lo suficiente, sabemos que esto es cierto. Todo es parte de la vida.

Promesas de Dios en momentos difíciles

Tal vez por eso Dios nos recuerda una y otra vez en Su Palabra que las pruebas son parte de nuestro viaje. Es lo que nos hace más fuertes, nos da resistencia, construye nuestra fe. Él nos dice que no nos sorprendamos de los problemas que enfrentamos, sino «que nos regocijemos» en las promesas de Dios.


“Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría”… 1 Pedro 4: 12-13

 

«Regocijarse es una elección”.

Nuestras tormentas pueden parecer duras, pero todas ofrecen la oportunidad de beneficiarnos de ellas. Y Dios puede tomar lo que parece trágico en un final victorioso. Puede que no suceda tan rápido como nos gustaría, pero la bendición vendrá de la misma tormenta. Porque así es como Dios obra. Su luz brilla en la oscuridad más caótica que pudiera existir.

Promesas de Dios en momentos de angustia

Vea también: 5 herramientas espirituales para ayudarle a superar las tormentas de la vida

Y nunca volveremos a ser los mismos. Porque la persona que salga de la tormenta será diferente a como entró. Podemos estar seguros de que la obra de Dios dentro de nosotros no es nunca para hacernos daño, sino para fortalecernos, para construir un carácter y una fe más preciosa que el oro.

Él nunca nos prometió que esta vida sería fácil, pero si nos prometió que Él es más grande que cualquier tormenta que enfrentamos… y Él siempre está trabajando para nuestro bien, así de fieles son las promesas de Dios

Él está con nosotros. Justo en medio de todo.

Aquí hay siete promesas de Dios que nos recuerdan que Dios traerá lo bueno de las tormentas que enfrentamos:

Promesas de Dios para ti

1. » Mas él conoce mi camino; Me probará, y saldré como oro.». – Job 23:10

Saldremos «como oro», probado, y verdadero. Dios conoce nuestro camino, y sólo estamos de paso. Nos recuerda que saldremos victoriosos de toda situación con su ayuda. Transformándonos y haciéndonos cada vez más fuertes

2. » Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he venido al mundo.». – Juan 16:33

Él nos recuerda que habrá problemas en este mundo, pero Él ya lo superó todo. Ya es victorioso. Y ese mismo poder funcionar en nosotros hoy, dándonos el valor y la fuerza para perseverar y vencer.

3. » Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.». – Romanos 8:28

Para aquellos de nosotros que lo amamos y somos llamados a su propósito, Él promete estas palabras poderosas, » a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien.». No sólo las cosas buenas que suceden, sino que en todo, podemos estar seguros. Él ciertamente traerá algo bueno de él. Es nuestro Redentor, y no desperdiciará nuestro dolor.

 

VER TAMBIÉN: No temas porque yo te redimí

 

Toma las Promesas de Dios en tu vida

4. «Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.- Santiago 1: 2-3

Dios nos recuerda que debemos elegir la alegría en todo lo que enfrentamos, confiando en que Él está trabajando en cada dura prueba que enfrentamos, para ser más fuertes. Sólo podemos construir una fe más profunda y perseverante caminando por los tiempos difíciles pero sabiendo que Él está con nosotros en toda situación.

5. «… quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. Pues, así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así también por medio de él tenemos abundante consuelo.»- 2 Corintios 1: 4-5

A menos que experimentemos dificultad y sufrimiento, no podremos ayudar de verdad a otra alma que se enfrenta a la pérdida y el dolor. Es sólo a través de nuestro propio dolor y dificultades, que podemos tener una comprensión más completa de lo que otros pasan también. Hay gran consuelo en saber que Dios usará lo que hemos experimentado, para favor de otros.